Seleccionar página

Perfil

Adela L. Bruno

Mediadora, grafóloga, terapeuta Gestalt, facilitadora de talleres y escritora

 

Sobre mí

En mi bolso, grande y desordenado, siempre hay un recorte de prensa, un bolígrafo y una libreta. Me apasiona la riqueza natural que emana de lo íntimo y lo cotidiano. Necesito tener en cola el siguiente libro, mientras me termino el que estoy leyendo y, podría quedarme a vivir en El Principito, Seda, Memorias de Adriano o La Estación de la Sombra, por ejemplo. He amado mucho y bien, y he sufrido con la misma intensidad sabiendo que era parte de la vida. El abrazo de mis hijas es lo más sano y reparador que he sentido nunca y la amistad, la relación por excelencia. Soy madrugadora, rara, neurótica y descreída. He mejorado con los años en todos los sentidos, al menos en los que son importantes para mí, esto hace que me sienta cómoda conmigo. Adoro la forma de disfrutar de las mujeres, hermanas, primas, tías, madre, hijas, amigas, mujeres alrededor del mundo. Me interesa todo lo que nos mueve, ocupa y preocupa. Me gusta el vino tinto, el café solo, tumbarme al sol, bañarme en el mar, el chocolate negro, conducir, viajar, la música, la soledad y el silencio. El campo es el lugar a donde quiero volver. Tengo una pena y un tatuaje en el costado derecho que fue una promesa cumplida.

Biografía
Adela L. Bruno, nació en Las Palmas de Gran Canaria en noviembre de 1966.

Se formó en Relaciones Laborales y Recursos Humanos. Realizó un año de estancia en EEUU y regresó para seguir ahondando en lo que realmente le interesaba: comunicar, transmitir y conocer a fondo las emociones y la conducta del ser humano.

Especialista en Recursos Humanos es, además, grafóloga, terapeuta Gestalt, facilitadora de talleres y escritora, publicando su primera novela “Putas navidades” en marzo del 2016, con Ediciones Oblicuas.

A sus dos hijas adolescentes les debe, entre otras muchas cosas, el entrenamiento para lograr ser quien es. “Nadie te puede hacer mejor de espejo con tanto amor.”

Le apasionan los perros, de los que dice deberíamos aprender a comunicarnos, con la presencia y la mirada.

Practica meditación a diario desde el 2010, buscando en la quietud y el silencio momentos de autenticidad e intimidad, sin los que estaría perdida. El silencio nos cambia y nos da la clave para no huir de lo que estamos sintiendo y de lo que realmente somos.

Cree en el AMOR y en lo mejor del ser humano y a ello dedica gran parte de su tiempo y energía. Disfruta compartiendo las herramientas que a ella le han servido, para hacer de la vida un buen camino

Consúltame alguna duda

Formulario de contacto

5 + 1 =

La clave de tu éxito no es la velocidad. Es saber a dónde vas y tener un plan de acción.